Acá te cuento algo que pasó hace poco y que Samsung ya reconoció. Un Galaxy S25+ explotó en Estados Unidos mientras se cargaba con el cargador oficial. La familia tuvo que ir al hospital por inhalar humo y la empresa coreana asumió su responsabilidad.
Te lo cuento como fue.
Qué pasó exactamente
El teléfono tenía apenas dos meses de uso. El dueño lo estaba cargando de la forma correcta: con el cargador oficial de Samsung y el cable original. Nada raro, todo como debe ser.
De repente, el dispositivo explotó. Se incendió y los humos fueron tan fuertes que toda la familia tuvo que ser atendida en el hospital. También se quemó parte de la alfombra.
Al principio había dudas sobre si era culpa del usuario. Ya sabés, siempre aparecen casos donde alguien usa un cargador trucho o deja el celular debajo de la almohada. Pero acá no fue así.
La investigación y el resultado
Los bomberos locales hicieron una investigación. El diagnóstico fue claro: «fuga térmica». O sea, un problema en la batería del teléfono.
Samsung analizó el caso durante dos meses y finalmente admitió que fue un defecto de fabricación. No hubo negligencia del usuario.
La compensación que ofreció Samsung
Una vez que la marca reconoció su error, la respuesta fue bastante generosa:
- 500 dólares para cada miembro de la familia afectado
- Pago completo de los daños en la casa
- Reembolso del Galaxy S25+
- Cobertura de las facturas del hospital
- Pago de los costos de limpieza tras el incendio
El departamento de Seguros contra Incendios y Marítimos de Samsung se hizo cargo de todo.
¿Es un problema generalizado?
Por suerte, parece que no. Todo indica que fue un caso aislado. No hay reportes de otras explosiones en modelos Galaxy S25 ni alertas de retiro masivo.
Samsung tiene especial cuidado con sus baterías desde el problema del Galaxy Note7 en 2016. Ese fue un escándalo mundial que les costó millones y un golpe de imagen brutal. Por eso hoy son ultra conservadores: no experimentan con cargas súper rápidas ni capacidades extremas como hacen algunas marcas chinas.
Este incidente recuerda que ninguna tecnología está 100% libre de fallos. Pero también muestra que cuando una empresa se hace cargo rápido, las cosas se manejan mejor.
Qué podés hacer vos
Si tenés un Galaxy S25, S25+ o cualquier teléfono:
- Usá siempre cargadores oficiales o certificados
- No lo dejes cargando toda la noche debajo de la almohada
- Si notás que se calienta demasiado, desenchufalo
- Evitá exponerlo a temperaturas extremas
Son consejos básicos, pero funcionan.
Fuente: Samsung Nagazine
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